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29 de agosto de 2013

Confirman que en el vientre tu bebé sí te escucha

Si estas embarazada esta noticia puede resultarte muy interesante. Un estudio halló que la exposición repetida a una 'pseudopalabra' durante las etapas finales del embarazo llevó a que los cerebros de los bebés reaccionaran ante ella. 

Si creias que debes hablarle al feto en el útero, un nuevo estudio sugiere que tienes mucha razón. La investigación halla que los bebés desarrollan una memoria de las palabras que escuchan con frecuencia antes de nacer.
"Creemos que esto muestra lo bien que el cerebro se adapta a los sonidos a esa edad. Es una señal de un aprendizaje muy precoz del lenguaje, o de una adaptación a los sonidos que escuchan", apuntó la coautora del estudio, Minna Huotilainen, profesora del Centro Finlandés de Excelencia en la Investigación Musical Interdisciplinaria de la Universidad de Helsinki. "Un bebé recién nacido no es un lienzo vacío, sino que ya ha aprendido cómo su madre y otros familiares hablan".

Quizás parezca increíble que los bebés puedan recordar sonidos que escucharon en el útero, sobre todo si se considera que sus cerebros aún están desarrollando las conexiones que les permiten procesar cualquier tipo de cosa. Aún así, hay señales de que los fetos en realidad recuerdan los sonidos con los que se encuentran.
"Ya hay cierta evidencia de que los fetos pueden aprender, y de que los bebés pueden recordar canciones o fragmentos de habla del periodo fetal", apuntó Huotilainen.
Los investigadores evaluaron la memoria de fetos finlandeses exponiéndolos a una sola palabra ("tatata"), que no significa nada en finlandés.

"Se conoce como una 'pseudopalabra' que es importante para la investigación. Tiene tres sílabas, y elegimos una palabra tan larga para que a los pequeños cerebros les resultara difícil hallar los cambios y para darles algo difícil que aprender", apuntó Huotilainen. "Esa palabra podría existir en finlandés. Sigue todas las reglas del finlandés".

Desde la semana 29 del embarazo hasta el nacimiento, más o menos la mitad de 33 mujeres embarazadas en el estudio escucharon grabaciones de la palabra repetida cientos de veces. A veces, las grabaciones presentaban la palabra con una sílaba distinta en el medio ("to"), o pronunciada de forma distinta.
Después del nacimiento, los investigadores usaron escáneres para evaluar la actividad de los cerebros de todos los bebés cuando escuchaban la palabra. Los que la habían escuchado antes "mostraban una mayor reacción a esta palabra específica", apuntó Huotilainen. "Podían procesar la palabra mejor, y también podían detectar mejor los cambios en la palabra".

Huotilainen señaló que parece que el tipo de aprendizaje revelado en el estudio probablemente sucede a finales del embarazo, aunque esto no ha sido estudiado. Los bebés comienzan a escuchar más o menos a mitad del embarazo, comentó.

Patricia Kuhl, investigadora del habla y directora del Centro de Ciencias del Aprendizaje NSF de la Universidad de Washington, alabó el estudio. "El hecho de que el aprendizaje de los sonidos presentados con frecuencia ocurre mientras los bebés siguen en el útero significa que el aprendizaje del lenguaje no sucede en el primer día tras el nacimiento, sino mientras el bebé escucha los sonidos en el útero. En realidad es bastante sorprendente que el cerebro fetal tenga esa capacidad".

¿Qué pueden hacer los padres con esta información?
"Tenga en cuenta que el feto puede escuchar cosas del mundo exterior, y aprender de ellas", apuntó Huotilainen, coautora del estudio. "Hable durante el embarazo. Puede hablar con otras personas, o si lo desea, con el feto".
El estudio aparece en la edición de esta semana de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
Via MedlinePlus

19 de agosto de 2013

Refrescos podrian aumentar la agresividad en la Infancia

Los niños de cinco años que beben refrescos todos los días podrían tener más problemas conductuales que los niños con dietas que no incluyen a los refrescos, sugiere un nuevo estudio de los niños de EE. UU. 
 
Tras observar a casi 3,000 familias urbanas, los investigadores hallaron que las puntuaciones de los niños de cinco años en una medida estándar de agresividad tendían a aumentar junto con su consumo de refrescos. Y los niños de kínder que bebían cuatro o más porciones al día eran particularmente agresivos, según los informes de sus madres. Tenían alrededor del doble de probabilidades que otros niños de pelear o de destruir propiedad, informan los investigadores en la edición del 16 de agosto de la revista Journal of Pediatrics. Y también presentaban más problemas de atención que los niños que no bebían refrescos.

Los expertos enfatizaron rápidamente que nada de esto prueba que los refrescos en sí tengan la culpa. "Se trata de una correlación. No afirmamos que los refrescos provoquen agresividad", apuntó la investigadora líder, Shakira Suglia, profesora asistente de epidemiología en la Facultad de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York.
Pero, añadió Suglia, ya hay motivos para evitar que los niños beban refrescos ricos en azúcar y con cafeína. "Los refrescos no tienen ningún valor nutricional para los niños", advirtió.

Una psicóloga infantil que no participó en la investigación se mostró de acuerdo.

Es "imposible aclarar" el efecto de una parte de la dieta de un niño sobre la agresividad, apuntó Rahil Briggs, directora de servicios pediátricos de salud conductual del Hospital Pediátrico Montefiore, en la ciudad de Nueva York.
"Aún así, la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) ha planteado repetidamente la eliminación de los refrescos de las dietas de los niños [y] de las escuelas", añadió Briggs. "No limitar su ingesta, sino eliminarla totalmente". La academia es un destacado grupo de pediatras estadounidenses.

Briggs anotó que ese consejo se basa en evidencias que vinculan el consumo de refrescos en los niños con unos mayores riesgos de obesidad, caries y, posiblemente, problemas conductuales.

Algunas investigaciones anteriores han vinculado la ingesta de refrescos con una conducta agresiva en los niños mayores, apuntó Suglia. El nuevo estudio amplía esos hallazgos a los niños más pequeños.

Los resultados se basan en 2,929 parejas de madres e hijos en 20 ciudades de EE. UU., muchas de las cuales procedían de hogares de madres solteras con unos ingresos bajos. Las madres reportaron que a los cinco años de edad el 43 por ciento de los niños bebían refrescos por lo menos una vez al día, mientras que el 4 por ciento consumían cuatro o más al día.

En general, las puntuaciones de los niños en la escala de agresividad aumentaron junto con su ingesta de refrescos, halló el equipo de Suglia. Esas puntuaciones se basaron en las respuestas de las madres a un cuestionario estándar, que preguntaba con qué frecuencia los niños participaban en pleitos, destruían propiedad o se portaban mal de otra forma.
"Intentamos tomar en cuenta otras cosas que podrían afectar tanto la ingesta de refrescos como la conducta agresiva de los niños", apuntó Suglia.
Esto incluyó los niveles educativos de las madres, cualquier informe de abuso doméstico y con qué frecuencia los niños veían televisión y comían dulces. Al final, un consumo alto de refrescos (cuatro o más al día) siguió vinculándose con un mayor riesgo de conducta agresiva.

Sin embargo, los investigadores no pudieron tomar en cuenta todo lo que podría explicar el vínculo. "Todavía cabe la posibilidad de que alguna otra cosa sea la causa", dijo Suglia.

Tampoco está claro cómo beber refrescos afectaría directamente a la conducta de los niños pequeños. Suglia señaló que, en teoría, la cafeína o el azúcar podrían tener un rol, aunque los estudios científicos han puesto en duda la idea común de que el azúcar hace que los niños se vuelvan hiperactivos o agresivos.
"Una de las limitaciones de nuestro estudio es que no sabemos qué tipos de refrescos bebían los niños", apuntó Suglia. "No sabemos si eran regulares, de dieta o sin cafeína".
Pero a pesar de todas las preguntas, tanto Suglia como Briggs dijeron que los padres harían bien en desterrar las bebidas azucaradas.

El agua es una forma sin calorías para hidratarse, y la leche proporciona a los niños los nutrientes necesarios, como proteínas, el calcio y la vitamina D. Suglia anotó que se debe evitar incluso el jugo de fruta, si tiene azúcar añadido.
"Independientemente de que la investigación revele o no que este vínculo entre los refrescos y la agresividad es real, hay muchos efectos negativos bien documentados del consumo de refrescos en la niñez", advirtió Briggs.
"¿Por qué arriesgarse?", añadió.
 
Via
Foto:
www.revistacarrusel.cl 
  

12 de julio de 2013

Cómo criar a un hijo único equilibradamente

Atrás quedaron las familias numerosas y cada vez es más normal ver parejas con un sólo niño, el cual suele ser estigmatizado con adjetivos como “mimado”, “malcriado” y “egoísta” pero, ¿hasta dónde esto es cierto? Los expertos nos hablan de los mitos y realidades a los que hay que enfrentarse al tener únicamente un pequeño

“Es que es hijo único”… ¿Cuántas veces hemos escuchado esta excusa para justificar el comportamiento de un niño que no sabe compartir o que es introvertido? Sin embargo, detrás de ello, existen varios errores que los padres suelen cometer al mantener toda su atención en un sólo hijo.

El doctor en psicología y pedagogía, Valentín Martínez-Otero, explica que la personalidad del hijo único depende más de cómo es criado que del hecho de no tener hermanos, por lo que los papás deben aprender a mantener un equilibrio en la educación.

“No hay que quedarse cortos, ni pasarse. Hay que llegar a una armonía porque de otra manera, se corre el riesgo de incurrir en una protección excesiva y perjudicial para el desarrollo de los hijos o, por el contrario, caer en el otro extremo: el de lo permisible y que lo haga todo”.

En el ámbito pediátrico, la doctora Pilar González, vicepresidenta de la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla-La Mancha, y el Jefe de Pediatría del hospital Quirón Bizkaia, el doctor Iñigo Echániz Urcelay, concuerdan en que no hay pruebas de que un hijo único pueda ser más enfermizo que aquel que está rodeado de hermanos, a pesar de la sobre protección que pueda tener.

“No recibe más cuidados el hijo único en relación a algún hijo que tenga algún problema cuando tiene más hermanos. Además, no hay más hipocondría entre los adultos que han sido hijos únicos”, asegura González.

El hijo de mami y papi

Al ser el único retoño, es comprensible que la pareja quiera protegerlo con su vida, sin embargo, llevar esto a un extremo puede provocar que el hijo no sepa desenvolverse con facilidad en sociedad, detalla Martínez-Otero.

“El hecho de que los padres estén muy pendientes del unigénito dificulta a veces el desarrollo de su autonomía y nos encontramos con facilidad que puede ser un niño frágil e inseguro precisamente porque puede estar sobre protegido”.

Para evitar esto, es importante que desde muy pequeño, aprenda a convivir con otros niños, ya sean amigos de la escuela, primos o que se le fomente la cultura del deporte en equipo como ejemplifica el psicólogo.

“Bien a través de campamentos ahora aprovechando el verano o de actividades extraescolares que por otra parte, brindan posibilidades de que ese niño o ese pre adolescente se relacione con otros compañeros y salga del egocentrismo”.

Por otra parte, los expertos coinciden en que hay que saber ponerle reglas y mantener la disciplina, pues el ser muy permisivos podría derivar en un descontrol total de su actitud.

“En ocasiones puede ser un tanto despótico y un tanto tiránico con sus padres porque él se hace fuerte en esa posición y llega el momento en el que puede tornarse exigente”, asegura el psicólogo.

El pediatra Iñigo Echániz es contundente: “Hoy en día, en general, todas las familias cometen el error de sobre proteger a sus hijos y de ser demasiado permisivos con ellos”.

Sin estrés y con mucho amor

Una de las ventajas de ser hijo único, es que el cariño de los padres es sólo para él, lo que le puede dar mucha seguridad a la hora de afrontar retos en la vida pero, de nuevo, la pareja debe ser muy cuidadosa para no convertir su atención en presiones que puedan estresar al niño, según explica el psicólogo y pedagogo Martínez-Otero.

“El hijo único puede verse sobre presionado porque su responsabilidad es creciente, al igual que su deseo por satisfacer las expectativas de los padres. El hecho de no cumplir estos objetivos puede generar una mayor frustración”.

En palabras del psicólogo: “El hecho de que no haya más hijos permite a los padres brindar una educación más a la medida y con posibilidades de darle también actividades complementarias, que el caso de que tuvieran muchos hijos, serían inviables, como el deporte o la música”.

En ese sentido, la pediatra agrega que existen varios estudios que aseguran que los adultos criados como hijos únicos suelen ser más seguros de si mismos y mejores líderes.

“No tienen problemas de relación social, que era uno de los miedos que suelen tener los padres. Es gente que aprende a disfrutar de su soledad, pero en el entorno externo son más sociables”.

Mientras que su colega de, el doctor Echániz, subraya que no hay estudios suficientes que señalen grandes diferencias en su rama entre un hijo único y uno que no lo es.

Para todo hay solución

Bien dicen que nadie nos enseña a ser padres y es comprensible que hayas cometido algunos errores en la educación de tu hijo, pero no te preocupes y mejor ocúpate pues, de acuerdo con el doctor Martínez-Otero, siempre se puede arreglar.

“Como suele decirse popularmente, nunca es tarde. Habría que comenzar de manera gradual, porque no es algo de la noche a la mañana y trabajar en la independencia de los hijos. Ya no se trataría tanto de que estuviera en la órbita de sus padres y que, de alguna manera, se vaya favoreciendo el que tenga actividades autónomas”.

También habrá que sentarse con el crío y conversar sobre nuevas normas, que deberán ser respetadas.

Lo importante, concluyen los expertos, es que se envíe un mensaje positivo sobre los hijos únicos y se les eduque de manera que puedan desarrollarse con facilidad dentro de la sociedad.



Fuente: EFE Salud
Desde : Adopty

19 de junio de 2013

Ni solitario ni egoista, ¡solo hijo único!

Que les gusta ser el centro de atención, que son egoístas y malcriados, son solo algunos de los estereotipos sobre los hijos únicos. Pero, ¿qué tanto de verdad hay en esto? Una hija única y madre de otra parece tener la respuesta.

"Me encanta ser el centro de atención, convierto cualquier conversación en una historia sobre mi vida. La vida social es fundamental y me siento sola fácilmente. Soy sensible porque nunca tuve un hermano que me ayudara a ser más fuerte. En otras palabras, soy hija única y, lo más probable, es que le pase estos rasgos a mi hija que también lo es".

Estos fueron los problemas que la periodista Farah L. Miller del HuffingtonPost le confió a Lauren Sandler, también madre de una hija única y autora del libro “One and Only: The Freedom of Having an Only Child and the Joy of Being One” (El único: la libertad de tener un hijo único y la alegría de serlo). Pero pronto, Sandler le probó lo contrario, mientras tomaban café, Sandler explicó que hay muy poca evidencia que apoye los estereotipos sobre quienes tienen a sus padres solo para ellos.

Los tres mitos más grandes, afirma la autora, se resumen en que son solitarios, egoístas y mal adaptados. Así suele referirse la gente al hablar de los hijos únicos a pesar de que hay cientos de estudios que demuestran que no son diferentes de aquellos que tienen hermanos.

Esta manera de pensar tiene consecuencias: “Estos estereotipos invaden las vidas de los padres, particularmente de las madres. Tienen su primer hijo para ellos y el segundo para que acompañe al primero. Si lo hacen porque los hijos únicos se ‘malogran’, están equivocados”, afirma Sandler. Estos son los hechos que la apoyan:

Los hijos únicos no están solos

Los niños en edad escolar no se sienten más solos que los otros niños. Sin embargo, los que viven en zonas rurales pueden sentirse un poco más solos y los adolescentes se sienten aislados porque son adolescentes. Los hijos únicos, cuando llegan a la adultez, pueden experimentar la soledad al adaptarse a ciertas necesidades y al envejecimiento de sus padres. “Para mí, tener otro hijo solo para que mi primera hija tenga un hermano cuando yo muera no es una razón para hacerlo”, comenta Sandler.

Los hijos únicos son más egoístas

“Nosotros nos volvemos personas generosas y respetuosas. Le damos mucho peso a nuestras relaciones, tenemos la tendencia a ser amigos muy generosos y no somos más narcisistas que los demás. Por alguna razón, los investigadores no lo pueden creer y siguen haciendo estudios”.

No todos los hijos únicos son malcriados

Al menos no más que cualquier otro niño. Al respecto, la autora cuenta que “hay una noción de que los hijos únicos son malcriados porque sus padres les dan todo y terminan con un pony en el patio, una tiara de diamantes y hacen pataletas cuando no consiguen lo que quieren. Así no fuimos mi hija ni yo”.

Los hijos únicos no se adaptan mal

“Toda la información muestra que, mientras un niño vaya a la escuela, sociabilizará”, explica la autora y agrega: “Soy de las personas que comienzan una fiesta. Yo compré una casa con mis amigos”.

Los hijos únicos sí tienen fortalezas compartidas

Metas altas, inteligencia y autoestima. Como nos criamos en un ambiente “muy verbal”, hablamos mucho y de temas profundos. Pero Sandler comenta que, de la misma manera en la que tener varios hijos no debe ser una razón para evitar caer en los estereotipos, mejorar las calificaciones de tu hijo único tampoco es una razón para no tener más.

Los hijos únicos son iguales que los mayores, pero diferentes

Esa es la conclusión a la que llegó Frank J. Sulloway, autor del libro “Born to Rebel” (Nacido para rebelarse) y cuyo argumento comparte Sandler. Al igual que los mayores, los hijos únicos tienden a ser más conservadores, pero como los menores, suelen innovar. En palabras de Sulloway, “tienen más libertad para definirse a sí mismos”.

No hay buenas o las malas elecciones

Los estereotipos indipadres can que los que crían a un hijo único les hacen llevar una carga de por vida. La meta de Sandler, dice, es “desbalancear esa noción” y liberar a los padres del miedo de que le están arruinando la vida a su hijo. La autora también les da algunos consejos a los padres para que inviertan su tiempo “libre”.

Puedes cambiar de opinión. Pero no a todo el mundo y no para siempre, pero tal vez. “Lo que sé es que mi hija va a ser la única”, dice Sandler. “Aún tengo 38 años y tuve la suerte de tener un embarazo sin complicaciones. ¿Quién sabe? Sin embargo, quiero que la decisión sea mía y de mi pareja y que no sea la cultura la que me diga que soy una madre horrible”, agrega.

Todo sugiere que si no tienes otro, tu hijo único va a estar bien. Podrá ser sociable y buscar un mejor amigo o amiga en cada nuevo salón de clases. Tal vez crezca para ser alguien independiente que necesita pasar un buen tiempo a solas. O tal vez quiera un poco de ambas cosas. Y nada de esto será porque “no le diste” un hermanito.

Fuente:
Fucsia

28 de mayo de 2013

¿Que tan creativos son los hijos únicos?


Todos los niños son creativos y particularmente mi único hijo no es la excepción. Como él muchos niños pasan las tardes imaginando y haciendo realidad sus fantasias. Donde tú solo ves objetos inservibles que ya debes deshechar, ellos ven objetos valiosos que pueden utilizar. Porque su imaginación esta al máximo y sin ella sería imposible tener tanta creatividad. Un claro ejemplo de que es así es este proyecto que realizó mi hijo, aquí te la cuento.

Donde yo solo veia un aspirador nasal que tenía en casa desde que mi hijo era un bebé :

Mi hijo se imaginó que bien podria ser la trompa de un elefante y con ayuda de su papá consiguió hacer realidad su fantasía.


La idea original es de Kevin, mi hijo de 7 años y junto a su papá la hicieron realidad. El se imaginó que el aspirador podría ser como la trompa de un elefante y con papel toalla y algunos periodicos arrugados que fueron pegando con goma, le dieron forma a este lindo elefantito. Al final solo lo pintaron con tempera y agregaron un par de ojitos movibles y así les quedó. ¡¡Lindo!!.

Más que demostrado que los hijos únicos son muy creativos. Aprenden pronto a entretenerse solos eso es lo que pasa y por lo tanto el desarrollo de su imaginación e invención se ve muy desarrollada. 

Solo me queda recomendar que como papás y mamás no cortemos jamás su imaginación, al contrario fomentémosla y apoyemos cualquier proyecto que tengan nuestros niños. Que nuestras actividades o tan apretado horario no les corten esa gran imaginación que tienen. Recuerden que hasta una caja de cartón simple para nosotros para ellos puede ser cualquier cosa que su creatividad les indique. Ahora dime ¿qué tan grande es la imaginación de tu hijo?.

Anny



19 de abril de 2013

La base científica de porqué el bebé se calma al tomarlo en brazos

El mejor lugar para un bebé que está llorando sin duda son los brazos de su madre, sugieren unos investigadores.

Cuando las madres cogen a los bebés inquietos en sus brazos, ellos experimentan una reacción calmante automática, aseguraron.

Este efecto evolucionario, visto tanto en los ratones como en las personas, refleja un conjunto coordinado de regulaciones centrales, motoras y cardiacas, según el estudio, que aparece en la edición del 18 de abril de la revista Current Biology.

También podría ayudar a explicar porqué los bebés que están calmados comienzan a llorar inmediatamente dejan de tenerlos en brazos. Este conocimiento podría ayudar a aliviar la frustración de los padres, y a prevenir el abuso infantil, aseguraron los investigadores.

"Desde los humanos hasta los ratones, los bebés mamíferos se calman y relajan cuando sus madres los cargan", aseguró en un comunicado de prensa de la revista Kumi Kuroda, del Instituto de Ciencias Cerebrales RIKEN en Saitama, Japón. "Esta respuesta infantil reduce el esfuerzo que la madre siente al llevar al bebé en brazos, y es beneficiosa tanto para la madre como para el bebé".

Cuando los bebés están en brazos de sus madres, tienen más probabilidades de sobrevivir, señalaron los investigadores. Mientras tanto, las madres prefieren mantener a sus bebés calmados y relajados. Es una situación beneficiosa para ambos, enfatizaron los investigadores.

Kuroda notó la misma respuesta calmante en los ratones de su laboratorio. "Cuando agarraba a las crías por la piel de la espalda, suave y rápidamente como hacían sus madres, inmediatamente dejaban de moverse y se hacían compactas. Parecían estar relajadas, pero no totalmente flácidas, y mantenían las extremidades flexionadas", comentó. "Esta respuesta calmante en los ratones parecía similar a la calma que experimentan los bebés humanos cuando sus madres los cogen".

Al estudiar la respuesta de los bebés humanos cuando sus madres los cargan, los investigadores hallaron que sus frecuencias cardiacas se hacían más lentas de inmediato cuando sus madres los cogían en brazos. También dejaban de moverse. Usando unos minúsculos electrodos cardiacos, se halló la misma respuesta en los ratones. También se detuvieron los llantos ultrasónicos de las crías de ratón.

Los autores del estudio dijeron que ciertas áreas del cerebro y del sistema nervioso son esenciales para coordinar esta respuesta al ser cogido en brazos.

Los hallazgos son muy relevantes para la crianza, y podrían desempeñar un rol en el desarrollo de estrategias para prevenir el abuso infantil, plantearon los investigadores. Comprender el llanto desde la perspectiva del bebé podría aliviar la frustración, dijeron. Cuando los padres se sienten menos frustrados, es menos probable que haya abuso infantil.

"Una comprensión científica de esta respuesta infantil evitará que los padres malinterpreten el reinicio del llanto como la intención del bebé por controlar a los padres, como sugieren algunas teorías de la crianza, como el tipo de estrategia de dejar que el bebé deje de llorar solo", apuntó Kuroda. "En lugar de eso, se debe interpretar este fenómeno como una consecuencia natural de los sistemas sensoriomotores del bebé".



HealthDay
Via
MedlinePlus

18 de abril de 2013

La decisión de tener un solo hijo

En las últimas décadas el paradigma de familia ha cambiado. Las clásicas familias numerosas cada vez son menos y es muy probable que alguna de tus amigas también tenga un solo hijo.

Lo cierto es que a pesar de que esto se esté volviendo muy popular, todavía se sigue juzgando las decisiones tomadas por voluntad propia en lo que respecta a la maternidad. Tal parece "el mundo" quiere imponernos que el modelo ideal de familia son de dos hijos a más y como ya lo hemos dicho antes, jamás uno solo o ninguno.

Sin embargo las decisiones de las mujeres sobre el tener hijos o no, les pertenece solo a ellas. Lo mismo tiene que ver con la decisión de muchas de optar por un solo hijo. Nadie debería juzgar el número de hijos que se va a tener. Lo cierto es que aún muchas nos sentimos juzgadas, criticadas y mal vistas.

Es un poco diferente en el caso de las mujeres que por circunstancias ajenas a su voluntad tienen solamente un hijo. A ellas no se las juzga o critica, a ellas se las compadece. ¡¡Que gran error!!. La gente no se da cuenta que con sus comentarios pueden estar sumiendo en la frustración y/o depresión a muchas madres que se imaginaban con muchos hijos y que la vida les ha regalado la oportunidad de ser madres de uno solo. Decimos todo esto porque nos escriben muchas lectoras de todas partes del mundo con sentimientos muy negativos y muy influenciadas obviamente por su entorno más cercano.

Si vives con tu pareja la decisión de tener un solo hijo debe ser tomada por ambos. Nunca llegarán a buen puerto si cada uno quiere por su lado.
Además los expertos advierten claramente una cosa: que una vez que se toma la decisión de no procrear más, hay que vivir con ella y estar dispuestos a enfrentarlo. Pueden llegar dudas de repente, nos pasó a todas en algún momento. Sin embargo nunca tomemos decisiones sin pensar. Nuestro corazón debe ponerse de acuerdo con nuestra razón, cuando eso suceda tomaremos la decisión correcta. Es decir tener un hijo más, o no.

Como padres de hijos únicos no debemos caer en el error de intentar compensar la ausencia de un hermano con cosas materiales o darles atención en exceso. Es preferible darles las oportunidades para interactuar con otros niños de su edad y sin son familiares como primos, es mejor.

Se habla mucho de que los padres de hijos únicos somos sobreprotectores, pero yo creo que eso es muy relativo. Ese riesgo siempre está ahí, para cualquier papá o mamá. No importa cuantos hijos tengamos, uno, dos o tres todos podemos cometer errores. Por lo tanto no debemos establecer diferencias, ni permitir que nos impongan etiquetas.

Tener un solo hijo no debe verse como algo malo jamás!. Para ser madres nos basta con uno. La decisión de una mujer de tener un solo hijo debe ser respetada al igual como la decisión de no tener hijos, o tener más de dos. Ya es tiempo de que el mundo lo entienda y no se nos juzgue equivocadamente.

No somos egoistas por nuestras decisiones en lo que a maternidad se refiere. Tener un hijo es una cuestión de amor y responsabilidad. La felicidad de la familia no tiene nada que ver con el número de integrantes. Se supone que así debería ser...





5 de abril de 2013

¿Cuál es el mejor tratamiento para niños preescolares con TDAH?

Los padres de preescolares en riesgo de desarrollar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) deberían probar primero con el entrenamiento conductual antes de acceder a que se medique a sus hijos.

Un equipo halló que los fármacos mejoraban las conductas de los niños pequeños, pero que les elevaban las posibilidades de padecer trastornos del ánimo y el crecimiento. En cambio, el entrenamiento de los padres para comprender las necesidades de sus hijos logró lo mismo sin efectos secundarios.

"El entrenamiento también ayuda a los padres a sentirse más confiados", dijo la doctora Alison Charach, autora principal del estudio del Hospital para Niños Enfermos de Toronto.

A los niños con TDAH les cuesta prestar atención, son olvidadizos y se distraen fácilmente hasta el punto de tener problemas en la escuela, el hogar y con sus amigos.

Un análisis reciente que realizó el diario The New York Times de las cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés) mostró que al 11 por ciento de los escolares estadounidenses se les diagnosticó el TDAH.

Aunque es difícil diagnosticarlo en los menores de 6 años, Charach consideró importante empezar a orientar a los niños con conductas disruptivas, incluido el TDAH.

"Intervenir inmediatamente a esa edad, mejora la perspectiva de los niños en la niñez y la adolescencia", dijo la especialista.

Pero, en la revista Pediatrics, el equipo de Charach publica que falta información sobre la efectividad del entrenamiento conductual versus el fármaco más usado, el metilfenidato (Ritalina).

Los autores analizaron 55 estudios publicados entre 1980 y el 2011 sobre distintos tratamientos en preescolares con riesgo de padecer TDAH. Identificaron ocho estudios "buenos" sobre el entrenamiento conductual, que consta de 10-12 sesiones para los padres.

"Lo más importante es ayudarlos a comprender a sus hijos y leer sus necesidades", dijo la autora.

Un solo estudio había evaluado el uso de Ritalina en preescolares y había identificado una mejoría conductual similar, pero con riesgo de efectos adversos, como irritabilidad y retraso del crecimiento.

"Los niños a esa edad son más sensibles a los efectos secundarios de la Ritalina", indicó Charach.

Aunque fue difícil comparar la efectividad del entrenamiento conductual y la Ritalina, el equipo llegó a la conclusión de que existen más pruebas de que el entrenamiento es efectivo en edad preescolar.

Thomas Power, director del Centro para el Manejo del TDAH del Hospital de Niños de Filadelfia, dijo que hay muchos casos en los que las sesiones no dan resultado y hay que optar por los fármacos.

Pero, en general, Power, que no participó del estudio, coincidió con los resultados.

"Con el TDAH y los trastornos asociados en edad preescolar y el jardín de infantes, conviene comenzar con el entrenamiento conductual", indicó.

Charach recordó que estudios previos habían demostrado que los padres deben completar el entrenamiento. "Si asisten sólo a la mitad de las sesiones, no obtienen demasiado beneficio", aclaró.

El doctor William Barbaresi, del Hospital de Niños de Boston, señaló también la dificultad para encontrar sitios donde ofrezcan esas sesiones.

La Asociación Estadounidense de Pediatría recomienda que los médicos evalúen a los niños entre los 4 y 18 años si tienen problemas de rendimiento escolar o trastornos conductuales y aconseja utilizar la terapia conductual en niños de 4 y 5 años, y los medicamentos con aprobación de la FDA a partir de los 6 años.


 
FUENTE: Pediatrics, online 1 de abril del 2013

Reuters Health

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